Esto es lo que le sucede a su piel cuando envejece

No es un secreto que, a medida que envejecemos, una de las señales más visibles de la edad es, generalmente, el estado de nuestra piel.

Sin embargo, cuando tratamos de ralentizar el proceso, con frecuencia nos centramos más en tratar de ocultar el envejecimiento que ya ha ocurrido, o darle marcha atrás, en vez de procurar primero que no suceda.

Entender cómo envejece nuestra piel es un paso importante para garantizar que no envejezca más rápido de lo necesario.

A medida que sigue aumentando la esperanza de vida de las personas, resulta aún más importante que nos acordemos de cuidar la salud de nuestra piel igual que cuidamos el resto de nuestro cuerpo.

Si cuidamos de nuestra piel a lo largo de nuestras vidas, y comprendemos cómo cambian sus necesidades a medida que envejecemos, se mantendrá saludable durante más tiempo.

Todos envejecemos

La senescencia, que proviene de la palabra latina senescere («envejecer»), es el término científico para el envejecimiento.

Cuando somos jóvenes, la mayoría de nosotros gozamos de una piel saludable, radiante y elástica que sana rápidamente cuando se produce alguna herida.

Con el paso del tiempo, las señales visibles del envejecimiento se presentan a modo de arrugas, piel flácida y un número cada vez mayor de manchas de envejecimiento, pecas, lunares y otros cambios en la pigmentación ocasionados por la luz solar.

A medida que envejecemos, la piel se hace más delgada y los vasos sanguíneos más visibles, y en ocasiones aumenta también el tamaño de nuestros poros.

Asimismo, se producen cambios debajo de la superficie a medida que empiezan a degradarse el colágeno y las fibras elásticas que permiten que nuestra piel se estire.

Uno de los principales componentes de nuestra piel, el ácido hialurónico, disminuye con el tiempo y deja nuestra piel más seca y áspera. Se producirán cambios en la piel, la distribución de la grasa y la elasticidad, con lo cual cambiará también el contorno de la cara.

La piel más madura retiene menos agua y se vuelve más reseca y fina, lo que la hace más propensa a padecer alteraciones cutáneas. 

Las enfermedades y la inflamación crónica de la piel, como el eczema y otras patologías, pueden producir casos severos de sequedad si no se tratan adecuadamente.

Lo que puede hacer

La buena noticia es que tomar medidas preventivas puede reducir el riesgo de envejecimiento prematuro o de que las afecciones de la piel empeoren hasta convertirse en problemas de salud más graves.

Mantenerse alejado de la luz solar fuerte, cubrirse y usar protector solar están en la lista de prioridades de muchos dermatólogos.

La exposición a la luz ultravioleta envejece la piel, causa la aparición temprana de arrugas y aumenta el riesgo de desarrollar melanomas y otros tipos de cáncer.

Por ello, desde una edad temprana, todos debemos adoptar la costumbre de proteger nuestra piel contra los niveles perjudiciales de rayos UV.

Dejar de fumar no solamente reduce las posibilidades de padecer cáncer de pulmón, sino que también es bueno para la piel, ya que las sustancias químicas del humo del tabaco contribuyen a causar problemas importantes en la piel. 

La reducción del consumo de alcohol, también es aconsejable para mejorar la salud de nuestra piel. 
La piel se debe cuidar de forma activa protegiéndola cuando el clima es frío o ventoso, usando, por ejemplo, bálsamo labial para evitar que los labios se agrieten.

Las actividades diarias, como el baño y el lavado de las manos, pueden eliminar los hidratantes naturales de la piel. La hidratación frecuente de la piel seca con cremas, lociones y aceites después del baño, y el uso de un jabón suave para las manos pueden ayudar a mantener hidratada la piel.

Para algunas personas puede ser recomendable usar humidificadores durante el invierno y cuando el clima es seco, ya que ayudan a mantener la humedad del aire.

Por último, antes de tomar cualquier medicamento recetado, es recomendable hablar con el médico para saber si puede tener algún efecto secundario dermatológico y, de tenerlo, saber cómo tratarlo.

Envejecer de forma saludable

Además de cuidar bien la piel, lo mejor que puede hacer es apreciar su función vital y no preocuparse demasiado por su aspecto. Incluso si su piel muestra su edad, es una maravilla natural que le acompaña toda la vida.

Pero si necesita (o desea) una ayuda adicional para mantener su piel en forma, dispone de una amplia variedad de tratamientos seguros ofrecidos por profesionales sanitarios.

Pueden ir desde hidratantes para la piel hasta rellenos para arrugas e inyecciones de productos neuromoduladores, que ayudan a reducir las líneas faciales indeseadas, y tratamientos medico-esteticos que mejoren la calidad y aspecto de nuestra piel. No vamos a tener un aspecto joven eternamente; esa es la dura realidad, pero siempre será importante cuidar de nuestra piel tanto como ella cuida de nosotros.

Para obtener más información sobre este tema, échele un vistazo a esta página.

 

Esta historia forma parte de una serie de artículos enfocados a ilustrar el impacto positivo que tiene una piel sana en las vidas de las personas. Se desarrolló con la colaboración de nuestros expertos científicos y médicos, y está dirigida al público en general.